lunes, 15 de abril de 2019

"Libertad de plaza" y caballos de la policía local


 Talibán, Capitán, Juncal, Pelegrín, Trueno, Príncipe, Ben-Hur, Parsival y Cierzo.  Son, según reza en la página del ayuntamiento de Zaragoza, los nombres de los caballos de la policía local. Nueve equinos cuyo trabajo es el de "acompañar y representar al ayuntamiento en actos públicos oficiales y especiales". Ellos, ajenos a la política, hoy continúan con su disciplina diaria. Fueron, sin saberlo, causa de polémica en 2017. Se les quería “jubilar” por aquello del “bienestar animal”. La nueva corporación quiso disolver la citada unidad, los sindicatos consiguieron que no fuese así.

Ayer, Domingo de Ramos, los caballos no acompañaron al paso de las palmas y ramas de olivo en la procesión. Ni lo harán en los restantes actos que se desarrollarán en las calles de Zaragoza en Semana Santa.  Una orden directa del equipo de gobierno del ayuntamiento prohíbe que estos animales acudan a su tarea. Una labor que alguno ha ensayado con los cofrades durante años.


"La libertad, querido Sancho, es el más preciado de los tesoros”, decía el hidalgo manchego. Los que respetamos y amamos a la naturaleza, los que defendemos con pasión a los animales, vemos en ocasiones como se utiliza su nombre en vano. ¿Por qué  se da orden de no salir a estos equinos? ¿Pensamos en bienestar animal o en una cuestión religiosa?
 
Si uno pasea por los montes de Sos del Rey Católico, Albarracín o por pinares de cualquier monte aragonés, verá como las plagas de procesionaria están poblando los pinos. ¿No nos excedemos de ecologismo y animalismo sin lógica?

Sería entretenido, este asunto de la Unidad de Caballería, si no fuese porque hay de fondo puestos de trabajo, seguridad y “libertad de plaza”.
Decía José Luis Sampedro que " sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión vale poco”. Y se nos antoja, a algunos, que hay cabezas “tremendamente egoístas”.
Estamos en periodo electoral y contentar a los votantes es de obligado cumplimiento. Al menos hacer gestos para ello.

“La libertad no hace a los hombres libres, los hace hombres” decía también El Quijote. Esta frase debería ser de general reflexión.