jueves, 9 de enero de 2020

Lucía, diecisiete años de espera


Ayer tarde Lucía “hacia “los deberes con su hijo. 

Entre sonrisas su mente marchaba a un 11 de diciembre de 1987. Josu Ternera, junto a otros malvados, ordenaba un atentado contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil en la Avenida de Cataluña de Zaragoza. Contra el hogar donde ella vivía con sus padres.

Lucía “hacía” los deberes mientras su mente pensaba en los 17 años sin juicio del asesino Ternera.

Cuando en estos últimos días algunos han restado importancia a la “fusión” de grupos para gobernar España, podrían haber pensado en aquellos que sufrieron por el simple hecho de ser policías, guardias, médicos o políticos. Sufrieron el odio sin sentido de ETA.

Cuando se critica a los que critican la forma de llegar de este nuevo gobierno, hecho con pedazos de telas de dudoso paño, podrían tener en la retina la imagen de Lucia. Podrían mirar a las victimas del terrorismo gracias a las cuales este país no se estancó. Dejaron la revancha a un lado y miraron al futuro.

Algunos hoy, todavía, continúan sin pedir perdón y ocupan sillón en el Congreso de los Diputados.

La crítica, la opinión es sanísima, siempre que se respete en todos los colores y órdenes, no solamente en un camino.
Algunos están de acuerdo con el voto de Teruel Existe y otras formaciones. Hay una parte que esta totalmente en contra. Todas las opiniones con argumento fundado, nos harán mas grandes. 

Ahora ¿algunos que han votado para conformar una extraña combinación, han mirado a los ojos a Lucía?

Su aplomo debería bastarnos para argumentar.

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