miércoles, 29 de enero de 2020

"Nie ma", no hay


Parece que solo algunos se revelan ante la injusticia de los habitantes de pueblos del Maestrazgo que quedaron sin luz y comunicación, durante los días de temporal.
Solamente las personas cercanas mostraron su enorme enfado ante este hecho.

Solo algunos se escandalizan cuando una consejera de sanidad, tiene que ser rectificada por los médicos que trabajan en los centros de salud.

Se habla poco del número insuficiente de policías para velar por la seguridad de mujeres maltratadas. Poco se han escandalizado otros con la celebración de la Supercopa de fútbol, en un país que quita derechos a las mujeres, pues había mucho dinero en juego.


Declarar obviedades, pero no accionar para solucionar problemas reales, es una de las potentes premisas de muchos políticos de primera línea. Algunos les creen sin ahondar en los mensajes, sin leer la letra pequeña ni mirar debajo de las alfombras. Debemos buscar más allá de los titulares, de lo que quieren hacernos creer que es la verdad única. ¿Hay mensaje tras discursos llenos de frases que no dicen nada, que adormecen?

En los 80 tenía la inmensa suerte de Viajar a Polonia. Todavía era un país donde Walesa, fundador del Sindicato Solidaridad, estaba encarcelado. Su delito: luchar por los derechos de los trabajadores en un estado comunista.
Polonia era un país culto, con personas amables pero la tristeza se palpaba.

Era el paraíso del " nie ma”, no hay. Donde todavía había cartillas de racionamiento. Donde las mujeres hacían largas filas en las farmacias para comprar compresas.  Los paquetes llegaban a principio de mes en una cantidad muy limitada.

Allí, en una residencia universitaria en Cracovia, compartimos tortilla de patatas y conversamos con los compañeros de habitación. Nos contaron, entre otras sorprendentes vivencias,
 que en aquel lugar unos jóvenes de Sendero Luminoso, vivían.

Era Polonia un país hermoso con un sinfín de edificios sin terminar de construir, tiendas donde nadie compraba, casas y coches oficiales enormes, solo para la clase dirigente.

Cuando se instaura el pensamiento único por decreto, sea cual sea la ideología, las mentes se tornan menos tolerantes con el que piensa diferente. El premio Novel Walesa, que no pudo ir a recoger su premio, sabía de ello.

En el recorrido por el país, la visita a Auswitz heria de por vida el corazón. Al atravesar la línea de ferrocarril, el dolor sufrido sin sentido por miles de personas, se apoderaba del pensamiento, es imborrable hoy. Concentrar tanta maldad en una mente humana se torna inimaginable.


Cada jornada tiene su propio afán decía Santa Teresa.
Tenemos la capacidad de poder revelarnos ante los demás, diariamente, desde la sabiduría de los argumentos elaborados, desde la escucha, el estudio, los valores universales, el conocimiento, ... sin palabras lanzadas como dardos, sin desgastes innecesarios. La historia nos demuestra que el fanatismo en las ideas no nos deja avanzar, al contrario, destroza al hombre.

Jacinto Benavente decía: "Una idea fija siempre parece una gran idea, no por ser grande, sino porque llena todo un cerebro".
Tan actual que parece escrito en este día.

Cultivar el espíritu crítico es el mayor de los dones que podemos poseer. Abriéndonos a él, sí que trasformaremos el mundo.

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